Era una risa que surgía de su interior, sincera y hermosa como la espuma de las olas, como una campanilla en medio del mar.
— Hiromi Kawakami
Era una risa que surgía de su interior, sincera y hermosa como la espuma de las olas, como una campanilla en medio del mar.
— Hiromi Kawakami
Graba tu nombre en un árbol, que se extienda hasta el nadir. El árbol es mejor que el mármol, pues en él los nombres crecen.
— Jean Cocteau
Los momentos que vienen justo antes de empezar algo son los mejores
— Hiromi Kawakami
La libertad es un ser desamparado y solitario
— Hiromi Kawakami
El ruido de las cosas al caer / Juan Gabriel Vásquez
Entender la historia reciente de Colombia a través de las soledades, ilusiones, miedos, esperanzas, abismos y demonios de una serie de personajes que dejan el alma en las páginas de un libro es posible: Las cicatrices literarias creadas por el autor duelen, quizá porque logran explorar lo humano en un contexto que no nos puede ser indiferente, en éste caso la sociedad colombiana de los años 30, 60,70,80,90 y primera década de siglo XXI.
Si hablo sobre la genialidad de Juan Gabriel Vásquez no exagero, su nuevo libro es sublime y definitivamente necesario para una sociedad que se embriaga en el olvido y que se convierte sorprendentemente en uno de los países más felices del mundo.
Ricardo, Antonio, Elaine, Aura y Maya ya habitan mi corazón!!!
Amor: La verdad es que es la cosa más bella y terrible de la vida. Una irradiación del alma, al principio, parálisis y éxtasis a un mismo tiempo…como un crepúsculo que agoniza en las brasas de un mar ciego. Después, una rendición sin condiciones a la invasión de breves ondas impulsivas, que poco a poco se propagan a las más mínimas terminaciones de los nervios, para estallar finalmente en un surtidor de victorioso aleluya, donde se exhala y exalta, se mortifica y glorifica la más oculta raíz de sí mismo.
— Gesualdo Bufalino / Calendas Griegas
Source: pitchfork
Siempre he creído que las sensaciones son más importantes que nuestros nombres. No obstante, en algún momento, existe ese nombre que te lastima, hiere, y te deja sin respiración. Lo ves en un texto, lo escuchas o sencillamente lo recuerdas y sabes que te mata . Un nombre, capaz de encerrar todo el terror inimaginable. Un nombre que no te compadece, que te recuerda que eres dolorosamente finito, un nombre, que ayer fue gloria, hoy es dolor y mañana será olvido.
Suenan gotas de agua, podría ser un grifo dañado del baño o la cocina? En la medida que voy despertando percibo que es el ladrido ahogado de un perro en la madrugada. Lentamente voy saliendo de los límites del entresueño, afino, en la medida de lo posible el oído…si, es un ladrido seco, que le pertenece a la soledad, es el llanto de un animal solitario que busca en el frío de las calles un refugio. No sé si por el efecto de una extraña solidaridad me siento vacío, callejero y desamparado. Extiendo mis brazos justo hacia el lugar de la cama que habitabas cuando me habitabas, comienzan a sonar las gotas de mi llanto, seco, ahogado. Creo que he empezado a entender el lenguaje de los ladridos.
Kyoichi Katayama / El año de Saeko
La historia de Shun’ichi (él) y Saeko (ella) comprueba aquella teoría que cita que el amor desprende de un ser humano lo mejor y lo peor de su naturaleza.
Con un lenguaje contemplativo, rodeado de la gastronomía oriental, el autor crea una historia sublime, que reivindica la generosidad y complicidad que genera un amor arraigado en lo más profundo del alma.
Una historia de amor, con un personaje masculino inspirador, héroe del afecto en un vertiginoso siglo XXI
Muy recomendado el autor y esta pieza literaria!!!